Se caracteriza por su gran flexibilidad, elevada retención de brillo, óptima adherencia y gran durabilidad
sobre metal y otras superficies no metálicas.
Acero: muebles, maquinarias y equipos.
Madera: muebles, puertas, ventanas, zocalos, etc.
Galvanizado: Antenas, rejas, paneles, etc
Concreto: paredes interiores y exteriores.
